martes, 7 de septiembre de 2010

Fumando espero

Un día cualquiera en la vida de una fumadora empedernidamente guapa
Hay días que te levantas con el pié derecho, otros cansado, otros con ganas de comerte el mundo, los hay que piensas en lo pequeñitos que somos y otros piensas en cuestiones metafísicas o en tonterías.
Hoy me levanté con un topicazo: “¿Hay algo más absurdo que querer dejar de fumar y seguir fumando?”
Sinceramente creo que no. Después de fumar durante más de quince años cuando odias el olor a tabaco, los malestares y las consecuencias que éste provoca… creo que no hay nada más absurdo.

Y es que somos débiles y no hay nada que nos lo haga tener tan presente. Tenemos información, tenemos medios pero seguimos fumando como carreteros. Nos lo prohíben cada vez más y más nos apetece. Nos suben el precio del tabaco y seguimos comprando.

Puede que nos de vergüenza pedir a un desconocido que nos deje hacer una llamada con su móvil, o que nos preste algo de dinero para algo realmente necesario pero un cigarro se lo pedimos a cualquiera y también se lo damos a cualquiera. Puede que en casa nos quedemos sin leche, sin huevos, sin pan… pero no bajamos a las tantas a comprar un producto de necesidad básica un sábado por la tarde ni de coña, eso si, como nos quedemos sin tabaco bajamos a comprar y nos crecemos cual ave fénix del sofá de casa aunque luego no fumemos en toda la tarde.
 
En fin, permitidme que utilice estas líneas como método de autoayuda para ver si poco a poco va haciendo mella en mí y un día me levante con las narices suficientes para decir “Hoy no voy a fumar” y otro con la convicción de que ya no soy fumadora.

Fdo. Una yonki de la nicotina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario